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Cáncer de Mama y Senología

Operaciones del Cáncer de Mama II: Ganglio centinela y Linfadenectomía

por | 6 May 2021 | Cáncer de mama, Cirugía mamaria, Tratamiento | 0 Comentarios

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En el post de hoy continuaremos desarrollando los tipos de operaciones relacionadas con el cáncer de mama. En la publicación anterior os expliqué los tipos de operaciones que se realizaban en la glándula mamaria. Hoy, nos centraremos los tipos de operaciones que se realizan sobre los ganglios linfáticos axilares.

Será necesario realizar una intervención sobre la axila en el caso de que el cáncer que nos ocupe sea un tumor infiltrante; es decir, en el caso de aquellos tumores que tienen alguna posibilidad, por muy pequeña que sea, de escapar de su lugar de origen en la mama, hacia otras partes del cuerpo, y crear una metástasis.

La principal vía de salida de las células cancerosas desde la mama, es a través de los vasos linfáticos; los ganglios linfáticos axilares, situados en estos vasos, actúan como filtros, atrapando dichas células cancerosas.

Una vez diagnosticado un tumor infiltrante, tu ginecólogo solicitará otras pruebas radiológicas para comprobar si existe enfermedad fuera de la glándula mamaria: es lo que se llama el estudio de extensión, en el que se analiza la existencia o no de células cancerosas en los ganglios linfáticos axilares. Generalmente, se pautará una ecografía axilar (si no se ha realizado previamente), una resonancia magnética y un escáner.

En el caso de que se sospeche, por el resultado de estas pruebas, que existe afectación por células cancerosas de los ganglios linfáticos, se puede realizar una BAG (biopsia por agua gruesa) de uno de estos ganglios para extraer tejido y, en su caso, confirmarlo externamente.

En función de los resultados obtenidos de entre las pruebas anteriores, tu ginecólogo podrá optar por alguna de las siguientes cirugías: biopsia del ganglio centinela o vaciamiento axilar.

1. Biopsia del ganglio centinela

La aparición de esta técnica fue un hito en el tratamiento del cáncer de mama, consiguiendo que la operación en sí misma fuera mucho menos agresiva, evitando la extirpación completa de los ganglios axilares que solía realizarse previamente, con la consecuente pérdida de calidad de vida de la paciente debido a sus complicaciones posteriores.

La técnica del ganglio centinela se realiza en el caso en el que no haya sospecha de afectación de los ganglios axilares por el cáncer durante el diagnóstico y el estudio de extensión.

¿Y qué es un ganglio centinela?

La principal vía de diseminación de las células tumorales es a través de los vasos linfáticos, y su primera estación de parada son los ganglios linfáticos axilares. El ganglio centinela es el ganglio (o los ganglios, puede haber más de uno) considerados los primeros en recibir el flujo linfático procedente de la mama y, por tanto, serán los primeros en los que se van a depositar las células tumorales en su camino hacia el exterior.

Es decir, analizando el “primer” ganglio axilar, podremos evitar la eliminación de todos los ganglios axilares en la cirugía si detectamos que ese primer ganglio no contiene células tumorales.

¿Cómo se realiza la técnica del ganglio centinela?

Para poder detectar el ganglio centinela, es necesario administrar un radioisótopo (una sustancia que emite radioactividad tolerable para el cuerpo humano) en la mama, ya sea en la zona del tumor, si es palpable, o bien en la zona del complejo areola-pezón. Esta administración la realiza el médico nuclear. También se puede utilizar un colorante, y más recientemente, se ha descrito el uso de técnicas de fluorescencia.

Este radioisótopo sigue el mismo camino que seguirían las células tumorales por los vasos linfáticos en su camino hacia el exterior de la glándula mamaria.

En el quirófano, utilizando una sonda especial, podemos detectar y extirpar el ganglio centinela, y analizarlo para ver si presenta o no células tumorales: esto es lo que se llama biopsia del ganglio centinela.

En función de varios factores, este análisis del ganglio centinela se realizará intraoperatorio, es decir, manteniendo al paciente dormido, y sabiendo el resultado al momento de la misma cirugía, o bien se analizará posteriormente.

¿Qué pasa cuando la biopsia del ganglio centinela es positiva?

Si la biopsia es positiva, quiere decir que hay células tumorales en el ganglio centinela estudiado. El anatomopatólogo, además de indicar al ginecólogo la existencia de células tumorales, también comunica qué cantidad de células tumorales hay, pudiendo entonces clasificar la afectación del ganglio en:

– Macrometástasis (si el tamaño de las células tumorales en ganglio es superior a 2 mm)

– Micrometástasis (si el tamaño de las células tumorales en ganglio está entre 0,2 mm y 2 mm)

– Células tumorales aisladas (tamaño de las células tumorales en ganglio es menor a 0,2 mm)

Cada uno de estos tipos de afectación del ganglio centinela, condicionará de forma diferente tanto el resto del tratamiento como el pronóstico del paciente. En algunos casos, en los que se sospeche que puede haber otros ganglios afectados, será necesario extirpar el resto de ganglios de la axila (linfadenectomía o vaciamiento axilar).

2. Vaciamiento o linfadenectomía axilar

Consiste en realizar la extirpación de todos los ganglios de la axila.

Es una operación más agresiva, que suele condicionar importantes secuelas que, a veces, son temporales, pero en otras ocasiones son permanentes. Dentro de las permanentes podríamos clasificarlas en:

– Linfedema del brazo del mismo lado: la circulación linfática se ve alterada, por lo que parte de esta linfa se acumula en el brazo, aumentando su tamaño y provocando inflamación.

– Alteración de la sensibilidad de la axila o de la cara interna del brazo (con acorchamiento u hormigueo).

– Limitación de la movilidad del brazo y del hombro del mismo lado.

Dedicaremos un post a explicar el linfedema y qué se puede hacer para prevenirlo.

Cada vez son menos los casos en los que se decide realizar esta operación por sus elevadas secuelas, y sólo se realiza en casos concretos en los que los ganglios axilares están afectados por las células cancerígenas, ya sea por el hallazgo durante el estudio de extensión, o por la obtención de una biopsia del ganglio centinela positiva para células malignas.

Igual que en la cirugía sobre la mama, en las operaciones axilares, cada vez se tiende a ser más conservador y las investigaciones van en la línea de intentar extirpar la menor cantidad de ganglios posibles.

Espero haberte ayudado a conocer los distintos tipos de operaciones relacionadas con el cáncer de mama. Si quieres comentar tu caso concreto, no dudes en ponerte en contacto conmigo.

Un abrazo y hasta pronto.

Gloria.

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